CONECTAR CON EL SILENCIO (2)

Conectar con
el silencio es una experiencia alucinante, no se trata de quedarse en blanco de
pensamientos y mucho menos provoca un sentimiento de vacío interno, al que
tanto tememos. El silencio de la mente se hace cuando cesa esa generación de
pensamientos contante, ese tumulto de ideas que nos distrae permanentemente del
ahora que estamos viviendo, entonces se genera un sentimiento de quietud,
serenidad y armonía, la mente se pacifica y comienza a activarse nuestra
capacidad de observar nuestro propio fluir, lo que nos permite separarnos de
las “cosas” que nos rodean y contemplarlas desde una perspectiva diferente, con
la distancia necesaria para desidentificarnos de ellas.

             
El silencio nos conecta con nuestro poder y
nos permite fluir con nuestro propio ritmo, desconectado del ritmo impuesto por
la forma en la que hemos aprendido a vivir, por las exigencias de los demás o
por las imposiciones propias y nos lleva más allá de las experiencias
negativas.

La mente
está permanentemente pensando y más del 85% de nuestros pensamientos son inútiles
o superficiales o están conectados con el hacer diario, estos pensamientos son
necesarios en el sentido práctico para la organización y la coordinación de
nuestro hacer, sin embargo están orientados hacia fuera, así podemos estar pensando
todo el tiempo en cosas sin que mantengamos ningún contacto con nosotros.

Cuando la
mente está ocupada en pensamientos orientados a la acción, no favorece la
escucha de tu corazón. Hacer un silencio interno ayuda a calmar la velocidad de
los pensamientos y escuchar nuestro corazón para coger el pulso a nuestra vida.

Autor entrada: Maria Guerrero

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