¡¡MENUDO CALOR!!

Estamos viviendo un verano con temperaturas que disparan los
termómetros y ralentizan nuestros pasos, sobre todo en el sur de España. La
semana pasada constataba el termómetro de mi balcón 46 grados a las 6 de la
tarde. Con estas temperaturas no se puede caminar, por eso no hay ni un alma
por la calle hasta bien entrada la noche y no digamos la angustia si intentas
entrar en tu coche para el que, por fatalidad, no conseguirte un aparcamiento a
la sombra. 
Además del aspecto físico, que se ve afectado por el calor,
sobre todo en personas mayores y otras personas vulnerables como las que tienen
problemas de circulación o, como yo, tienen la tensión baja y cada dos por tres
corro el riesgo de despertarme en plena calle con un grupo de personas dándome tortas
para que despierte, el calor también tiene efectos psicológicos como la
irritabilidad, el decaimiento, esa sensación de malestar indefinida, el mal humor o el
cansancio que nos lleva a rastras allí dónde vamos.
Y qué decir de las noches. Vueltas y más vueltas sin
conseguir, por más intentos que hagamos, un sueño reparador. Los más privilegiados
descansan  a golpe de tener el aire
acondicionado a toda pastilla, descansar si descansan, lo que no sé es si
lograran mantener el sueño a final de mes cuando llegue la factura de la luz.
Los que están en la playa, también tienen calor, que duda
cabe, sin embargo las inclemencias del tiempo se palían mejor con un buen
chapuzón y la cervecita fresca del chiringuito.
Feliz verano

Autor entrada: Maria Guerrero

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