EL CAMINO DEL CIELO, EL CAMINO DEL INFIERNO

Un guerrero afamado y de fuerte carácter se dirigió hacia
una escarpada montaña para encontrarse con un maestro budista. Al llegar a la
morada del hombre sabio le saludó respetuosamente mientras éste le miró y  permaneció inmóvil.
Maestro, -le dijo-, he venido hasta aquí desde lejanas
tierras para saber cuál es el camino del cielo y cuál el camino del infierno.
El hombre sabio se mantuvo impasible sin mirarlo siquiera. El guerrero se
enfadó e increpó al hombre sabio diciendo: “He recorrido un largo camino y he
subido a esta escarpada montaña en busca de sabiduría y quiero que me responda,
¿Cuál es el camino del cielo y cuál el camino del infierno?. El monje no mostró
siquiera un cambio de actitud, se mantuvo en silencio.

El guerrero reaccionó sulfurado e iracundo, ¡he hecho un
gran esfuerzo

para estar aquí, no permitiré que me falte al respeto de esta
manera! y levantó su espada con la intención de darle muerte. En ese momento el
monje levantó su mano indicando con el dedo índice al guerrero y exclamando con
voz firme: ¡ese es el camino del infierno!. Sorprendido y avergonzado el
guerrero envainó su espada lentamente y entonces el monje, con voz tranquila, le
dijo: ¡ese es el camino del cielo.

Autor entrada: Maria Guerrero

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