MEJOR AFRONTAR QUE EVITAR

A menos que vivamos en la cima de una montaña  o que hayamos crecido en una familia de robots, hay muchas posibilidades de que, a lo largo de la
vida, tengamos conflictos de una u otra índole en las relaciones que establecemos y es por eso que se hace necesario que seamos capaces de  poner en marcha nuestros recursos y afrontar las dificultades de forma adecuada.

     
 
   Un conflicto implica un
desacuerdo, y eso es normal, saludable e inevitable, pero no tiene por qué
incluir una pelea.

        Cada persona tiene ideas,
opiniones y preferencias distintas. No hay nada malo en ello. Sin embargo, solo
cuando creemos que nuestras ideas, opiniones y preferencias son las “correctas”
y las de los demás están “equivocadas” o también cuando nos da miendo expresar
una opinión discordante, es cuando
surge el problema.

La primera postura conduce a un “gobierno” autoritario que, con toda
seguridad, será desafiado. La segunda puede provocar irritación contenida,
depresión e incluso enfermedad en forma de trastorno psicosomáticos.
 

 AFONTAR Y ENFRENTAR,
 MIRAR DE FRENTE LA SITUACIÓN A RESOLVER
PERMITE ACTIVAR NUESTROS RECURSOS,
  MIRAR HACIA OTRO LADO
ES CARGAR UNA MOCHILA EN ESPALDA.

Autor entrada: Maria Guerrero

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