EL ÁRBOL DE LOS PROBLEMAS

El árbol de los problemas

 
El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja
granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo.
Su cortadora eléctrica se daño y lo hizo perder una hora de trabajo y ahora su antiguo camión se niega a arrancar.
 
Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio.
Una vez que llegamos,
me invito a conocer a su familia.
Mientras nos dirigíamos a la puerta,
se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las
ramas con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su
bronceada cara estaba plena de sonrisas.

Abrazo a sus dos pequeños hijos
y le dio un beso a su esposa.

Posteriormente me acompañó hasta el carro. Cuando pasamos cerca del
árbol, sentí curiosidad y le pregunte acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.

“Oh, ese es mi árbol de problemas”, contesto.

“Se que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa
es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a
mis hijos.
Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a
casa.
Luego en la mañana los recojo otra vez”.

“Lo divertido es”, dijo sonriendo, “que cuando salgo en la mañana a
recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche
anterior”.

Autor entrada: Maria Guerrero

2 comentarios sobre “EL ÁRBOL DE LOS PROBLEMAS

    Yashira

    (diciembre 12, 2012 -12:54 am)

    Qué bonita historia, voy a plantar un árbol de problemas para ir colgándolos en la noche. Puede dar muy buen resultado.

    Besos.

    admin

    (diciembre 12, 2012 -10:48 am)

    Claro que si, es buena idea y es necesario buscar un sitio dónde dejar la mochila, a veces pesada y descansar para degustar el momento.

    Besos amiga

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