AUTOCONOCIMIENTO

Me he encontrado con un regalo, una historia de Khalil Gibran de su libro “El Profeta”,
que se llama AUTOCONOCIMIENTO.

Este es hoy mi REGALO PARA TI.

Y un Hombre dijo: Háblanos del Autoconocimiento.

Y él respondió, diciendo:

Vuestros corazones conocen en silencio los secretos de los días y de las noches.

Mas vuestros oídos ansían oír lo que vuestro corazón sabe.

Deseáis conocer en palabras aquello que siempre conocisteis en pensamiento.

Deseáis tocar con los dedos el cuerpo desnudo de vuestros sueños.

Y es bueno que así lo deseéis.

La fuente secreta de nuestra alma debe brotar y correr, murmurando, hacia el mar.

Y el tesoro de vuestras profundidades infinitas necesita revelarse a vuestros ojos.

Pero no existen balanzas para pesar vuestros tesoros desconocidos.

Y no queréis explorar las profundidades de vuestro conocimiento con varas ni con sondas.

Porque el yo es un mar sin límites y sin medidas.

No digáis: “Encontré la verdad”. Decid más bien “Hallé una verdad”.

No digáis; “Encontré el camino del alma”. Decid más bien: “Hallé el alma andando por mi camino”

Porque el alma anda por todos los caminos.

El alma no marcha en línea recta ni crece como una caña.

El alma se despliega, como un loto de pétalos innumerables.

Autor entrada: Maria Guerrero

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