LA BODA DE MI HIJA

Hace mas de dos años mi hija y el que es ahora su marido, nos dijo a su padre y a mi la fecha de su boda en ese momento, sentí inquietud y casi negación. Quedaba por delante en el tiempo siete meses.

Ella en el extranjero y yo en España cuando halábamos por teléfono yo no me daba cuenta ,fue ella la que me lo dijo después, que mi voz sonaba normal, cariñosa pero si era sobre la boda mi voz y tono cambiaba.

Cuando faltaba poco para el día de la boda, tenía sentimientos de mucha tristeza, pensaba que me iba a quedar sin hija. Cuando estaba yo en mi intimidad lloraba, cuando me daba cuenta en cualquier momento estaba llorando y muy triste. Sentía que me estaban arrancando a mi hija de mis entrañas.

Cuando estaba con ella me sentía distante, arisca, le respondía como cuando se esta enfadada con una persona, su respuesta era recíproca por supuesto así lo sentía yo, pensaba que era ella .

Unos días antes de la boda, me puse delante de ella y con mi voz temblorosa y mi cuerpo encojido, diciendo su nombre le dije …TENGO MUCHO MIEDO PORQUE CREO QUE ME VOY A QUEDAR SI HIJA y nos abrazamos yo llorando y ella con mucha serenidad y cariño me dijo MAMA POR ESO TE COMPORTABAS CONMIGO DE ESTA MANERA, yo le dije que SI.
Mi hija con mucho cariño y a la vez firmeza me dijo TU SIEMPRE SERAS MI MADRE; NO TE VAS A QUEDAR SIN HIJA PERO CUANDO YO TENGA QUE TOMAR UNA DECISIÓN SERA CON MI MARIDO, eso si diciendo el nombre de su novio.
A partir de ese momento, me sentí feliz, empecé a vivir intensamente ese momento tan hermoso que ninguna madre debe de perdese, la boda de su hija, por mucho miedo que nos cause la boda del primer hijo/hija.

A los seis meses se caso mi hijo y VIVÍ intensamente su boda, desde el primer momento que me lo dijeron EL y la que es ahora su mujer. Y fui su madrina.

Esta conmovedora historia nos la regala Finika, con la sensibilidad que emerge desde el fondo del corazón. ¡BENDITA CLARIDAD!

Muchas gracias Finica

Autor entrada: Maria Guerrero

2 thoughts on “LA BODA DE MI HIJA

    Jose

    (noviembre 4, 2010 -7:17 pm)

    Me ha encantado tu relato, es un un regalito que me viene muy bien.
    Muchas gracias

    Anónimo

    (noviembre 4, 2010 -10:13 pm)

    A veces npos cuesta separarnos sobre todo de los hijos, nos cuesta aceptar que se hacen mayores y tienen que vivir su propia vida, que si lo pensamos desde la cebeza, lo entendemos pero después de tantos años de entrega y dedicación se nos queda un vacío muy grande. Después nos damos cuenta que no los hemos perdido, solo se a acabado un periodo, al contrario, vuelven trayendo más personas a nuestra vida, pero esa es otra etapa.
    A mi también me costó, quizá demasiado, fui al psicólogo porque estaba triste, como tú, y me dijo que estaba en una etapa a la que llamó "el nido vacío".
    Hoy me siento feliz con mis hijos, ya casados todos, con mis nueras y mis mietos que han traído mucha alegría a nuestras vidas.

    Rosario

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