TE REGALO ESTA PRECIOSA REFLEXIÓN

Cuando hace años leí este poema de D. H. Lawrence, estuve varios días para conectar en mi todas las partes de su mensaje, que llegó directo a mi corazón y hoy te lo regalo.

Yo soy parte del sol, como mis ojos son parte de mí.

Mis pies saben perfectamente que soy parte de la tierra

y mi sangre es parte del mar.

No hay ninguna parte de mí que exista por su cuenta,

excepto, quizá, mi mente;

pero en realidad mi mente no es más que un fulgor del sol

sobre la superficie de las aguas.

Autor entrada: Maria Guerrero

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