¡¡¡YA LLEGA SEPTIEMBRE!!!

¡QUE HAY DE NUEVO AMIGOS!

¡Llega septiembre! y con él la vuelta al trabajo, al cole.. a la rutina. Todo un año entero suspirando por la llegada de las vacaciones y en menos que canta un gallo se han esfumado.
¿Que tal tus vacaciones?, es la pregunta que más hacemos en estos días, ¡cortas! es la respuesta más habitual, y es que nos cuesta volver a lo cotidiano, al maldito despertador, a las prisas, los atascos…, solo pensarlo nos pesa y sobre todo si hemos elegido para nuestras vacaciones tantas actividades que necesitamos ¡otras vacaciones! para descansar de éstas.

Las vacaciones suponen el único periodo del año en que disponemos del tiempo para hacer lo que nos gusta, que es lo que entendemos por «disfrutar de la vida». Así que ¿cómo no sentirse triste cuando éstas terminan?. Si ya resulta difícil madrugar cada lunes y llegar al trabajo con la sonrisa puesta, lo mismo sucede, pero a mayor escala, cuando volvemos de vacaciones. Nuestro cuerpo y nuestra mente se han abonado a la buena vida durante el descanso estival, ¡qué fácil resulta abonarnos a lo bueno!, y ahora lo que toca es acostumbrarlos de nuevo a la rutina diaria.

Por regla general, tras reincorporarnos a nuestra rutina y pasados unos días, nuestro organismo vuelve a habituarse al ritmo de vida cotidiano, y ese estado pasajero de desánimo que a casi todos nos acompaña los primeros días de septiembre desaparece pasados unos días.

A todos nos cuesta dejar lo «bueno», pero para algunas personas el regreso a los quehaceres resulta especialmente costoso. Son más vulnerables las personas con carácter sensible, obsesivo, idealista o perfeccionista, porque encuentran más dificultad bien para integrar el cambio o bien para hacerse de nuevo con el control de las situaciones.

La vuelta produce ciertos desajustes en los hábitos, vamos que altera nuestros biorritmos y de eso se hacen eco las páginas de los periódicos y lo noticiarios, encuadrando los síntomas de irritabilidad y tristeza pasajera que conlleva la adaptación, bajo el nombre de Síndrome Posvacacional.

¡¡BIENVENIDOS!!
AHORA TOCA DISFRUTAR DE OTRA MANERA,
LO IMPORTANTE ES QUE NO OLVIDEMOS
QUE PODEMOS DISFRUTAR EN CUALQUIER ÉPOCA.

Autor entrada: Maria Guerrero