SI YO FUERA UN ÁNGEL










Hoy Valentín Turrado nos deleita con un precioso poema lleno de sensibilidad y dulzura, lleno de amor en su máxima expesión. GRACIAS por tu regalo.

Si yo fuera un ángel

¡Ay, si yo fuera un ángel!.

Aventaría la parva de la tierra entera
con mi ceranda de recuerdos hasta encontrarte.

Llamaría a la puerta de tu casa
y cenaría contigo sueños posibles.

Sembraría de flores las orillas de tus caminos,
de margaritas, clavelinas y narcisos
y cada día te llevaría un ramo de ilusiones.

Tocaría las campanas de la dicha
todos los lunes por la mañana para desperezarte.

Recostaría mi cabeza sobre tu hombro desnudo
como recuesta el sol su puesta cada tarde sobre el horizonte.

Si yo fuera un ángel te diría al oído
palabras amorosas,
palabras nunca dichas
y tú me devolverías su sonrisa de paloma enamorada.

Me colaría por tus ojos
como un troyano deseado
y me sentaría en el rincón sagrado de tu morada a contemplarte.

Pondría besos inventados en los labios de tu alma
como los niños ponen estrellas en sus dibujos garabateados.

Si yo fuera un ángel le pediría a la luna
que velara tu sueño bendito cada madrugada
como yo velo esta noche a mi hija que me llama
y me dice susurrando: “papá, tengo miedo”.

Abrazaría tu cuerpo de mujer
sin ser ya un ser pequeño, limitado, vacilante,
igual que el mar inmenso abraza la playa con sus olas acompasadas.

Bailaría contigo hasta el amanecer
en la plaza de la Esperanza
la melodía de los instantes eternos.

Apagaría los adioses,
las despedidas, hasta los hasta prontos,
como cada año apago las velas de mi tarta,
por una presencia infinita, luminosa, constante.

Calmaría los fríos de tu alma,
desecaría las dudas de tus marismas,
colmaría de ternuras tus soledades,
y las trocaría en hogueras encendidas
en las chispas del sentir y del querer.

Si yo fuera un ángel, cuántas cosas – ¡Oh Dios!- no te daría.

La noche va de caída.
El silencio, siempre tan sincero,
me desvela que soy un hombre,
tan solo un hombre que al verse con alas
creyó ser un ángel,
sí, un ángel,
al verte pasar feliz por mi ventana.

18 de diciembre de 2007

Autor entrada: Maria Guerrero