LA SOLEDAD NECESARIA

La soledad, la tan temida soledad, puede ser un estado muy gratificante que potencie nuestra sensación de bienestar.

Es ese tiempo precioso y necesario que decidimos dedicarnos a nosotros, dejando a un lado las obligaciones, los «deberías» que tanto nos estresan y nos impiden disfrutar de nosotros y de nuestras relaciones.
La soledad elegida, nos permite contactar con quienes somos, generar ese contacto íntimo que nos permite atender y satisfacer nuestras necesidades, ocupado ese espacio de tiempo en nosotros, más allá de las exigencias externas.
En ese tiempo reservado para nosotros podemos hacer lo que queremos sin dar tantas explicaciones, cuidar nuestro espacio y crearnos un entorno agradable para que favorezca nuestro bienestar. Ese espacio que nos reservamos, supone un regalo de amor a nosotros mismos, un reconocimiento de quienes somos y un signo de respeto a lo que necesitamos.
Ese espacio para nosotros, a solas, necesario e imprescindible, nos permite centrarnos, encontrar nuestro centro, a veces disperso por el estrés cotidiano y nuestras propias demandas y exigencias, y nos ayuda a desarrollar sentimientos de Libertad, Autonomía e Independencia, que nos permite actuar con esa sensación de libertad que nos aporta la serenidad necesaria para superar el estrés diario.

Autor entrada: Maria Guerrero