EL DOLOR QUE DA VIDA
















Vivimos pérdidas constantemente que nos conectan con el vacío de nosotros. La pérdida toca el vacío que desde siempre está dentro de cada uno y ese vacío activa la angustia que abre las puertas a nuestra verdad más íntima.

Tememos a las pérdidas más que a nada, por eso luchamos e intentamos evitar lo que muchas veces es inevitable, pérdidas de seres queridos, de amigos entrañables, pérdidas del amor en el depositamos nuestras
energías y pusimos nuestras ganas, pérdidas de la salud, pérdida de la fe en nosotros y en la vida.
En estas situaciones tan cotidianas, al despertar nos encontramos con un gran sentimiento de vacío, esa pena que todos tenemos que explorar, la pena de no tener todo lo que deseamos, de que las cosas no sean como queremos, la pena de no sentirnos completos, de perder el control y nuestro sitio en el mundo. En esa pena tan honda se nos van cayendo las caretas que nos adornaban y tan solo sentimos la desnudez del alma.

El dolor es una oportunidad, es el vehículo que nos conduce a la liberación de quienes somos,
atravesando el dolor volvemos a la vida fortalecidos.

Autor entrada: Maria Guerrero

3 thoughts on “EL DOLOR QUE DA VIDA

    Anónimo

    (mayo 9, 2010 -9:25 pm)

    Me ha encantado tu articulo,sinceramente y personalmente creo que la perdida de nuestros seres queridos…no se olvida se lleva y con el tiempo cada vez mejor. por otro lado pienso que aunque no lo queramos aceptar es ley de vida. gracias maria por ayudarme a aceptarlo cada dia mas. un beso muy grande.

    m. ge

    (mayo 11, 2010 -8:54 pm)

    Que razón tienes al decir que con el dolor, volvemos a la vida fortalecidos, pero que precio más caro pagamos a veces, perdida de seres queridos que se llevan un trocito de nosotros, amigos que vienen y van, amores que rompen tu corazón, pero todo continua y hay que intentar quedarnos siempre con todo lo positivo, de todo hay una lección que aprender y para mi la lección más importante es que la vida es preciosa y quiero vivirla lo más intensamente que pueda.
    Te quiero guapa.

    Anónimo

    (septiembre 7, 2010 -7:49 am)

    Cuando se rompe un amor deja un vacío tan grande que parece que estás al borde de un abismo a punto de caer. Primero el dolor, la pena, el miedo a la soledad, a no volver a sentirte nunca más querida de esa forma… Sin embargo, en mi pérdida me he encontrado a mí misma. A pesar del dolor, de la tristeza y el miedo, he podido comprobar que lo más precioso que yo tengo soy yo misma; que he de tener mucho cuidado con quién dejo entrar en mi vida, que merezco ser tratada con respeto y cariño y que, para empezar, tendré una relación conmigo misma. Hoy soy más fuerte, me gusta estar en mi compañía y yo decido.
    Ciertamente, el dolor nos hace más fuertes. Resistir la tentación de seguir arrastrándome, ponerme de parte de mí misma, cuidar de que no me hagan más daño, ha sido difícil, muy difícil, pero estoy satisfecha y orgullosa y hoy soy responsable de mi felicidad, aunque duela.

    Un abrazo.

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