EL ELEFANTE Y SU ESTACA


Había una vez un elefantito que nació en la caravana de un circo. Como sus padres tenían miedo de que se escapara, lo ataron con una cuerda a una estaca que era casi tan grande como él y que clavaron en el suelo a un costado de la carpa del circo.

El animal tiraba, empujaba y luchaba tirando de la cuerda para soltarse, lo intentaba con todas sus fuerzas pero no lo conseguía por la resistencia que le imponía el fuerte madero.

Cada día, el animal se ponía de pie sobre sus patas traseras y con todas sus fuerzas buscaba desprenderse, golpeaba con su trompa y empujaba con su cuerpo, sin embargo, la estaca se mantenía firme y no le permitía liberarse.

Por muchos días más, el elefantito siguió insistiendo y siempre lograba el mismo resultado. La estaca era muy fuerte para él y por más que empujaba no podía soltarse.

Así pasaron las semanas y algunos meses hasta que un día, ocurrió algo terrible, el elefantito se reconoció impotente y decidió desistir ya que cuando lo intentaba no lograba nada, solo alguna regañina de su madre y algún trompazo de los otros elefantes del circo.

El pobre elefantito, aceptó su impotencia y se resignó a su triste destino.

Pasó el tiempo y el elefantito se convirtió en un elefante grande, muy grande. La estaca que antes era alta y demasiado fuerte para él, vino a transformarse en una atadura débil e insignificante para su fuerza y empuje. Sin embargo, el elefante, enorme animal de potencia descomunal, mantenía todavía grabados en su memoria los fracasos pasados y las recriminaciones de los otros elefantes del circo, que le habían influido para que no intentara un mínimo esfuerzo para liberarse de su ridícula estaca.

Quizá muchos de nosotros, vivimos todavía sujetos por una cuerda a una estaca que clavaron en nuestra época infantil, con mensajes desafortunados de “no te muevas de ahí”. Esas estacas nos atan al suelo de nuestro circo particular y nos quitan la posibilidad de dejar salir a la persona que realmente somos.

¿Cuales son tus estacas?, solo si las reconoces puedes librarte de ellas. ¡ADELANTE!

Autor entrada: Maria Guerrero

3 comentarios sobre “EL ELEFANTE Y SU ESTACA

    Anónimo

    (abril 17, 2010 -3:55 pm)

    El dia a dia muchas veces es una estaca en mi vida, la monotonia,las amistades, el no valorarme, en fin una serie de peldaños que tengo que escalar, Mi peor estaca de pequeña es que lastima, con lo inteligente es una vaga.Hoy dia soy incapaz de creer que valgo para estudiar. Muchas veces necesito la estaca para que me busquen la vida pero no ocurre eso. mi truquillo es irme a la calle y buscar un beso una sonrisa un te quiero y con ello parece que veo libertad y las estacas menos pesadas beso, eso si con ayuda profesional. un beso para Maria.

    admin

    (abril 21, 2010 -8:58 pm)

    Después de dar muchas vueltas alrrededor de la estaca te terminas mareando. Seguro que encuentras, si te paras un poco, muchas cosas por las que te puedes sentir a gusto contigo.
    Gracias por compartir tu esperiencia. Muchos besos.

    Finika

    (abril 24, 2010 -7:55 pm)

    Mi estaca se llama ISI…
    Cuando era niña ISImecoje ISImeoye ISImeencuentra
    ahora que soy mayor isi aburro isi estorbo el ISI… no me limita en mi persona si y mucho en relacionarme con personas que serian muy ricas como amigas

    UN secreto mi estaca me esta impidiendo mandar este comentario ISI NO ESTA BIEN REDATADO

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