LOS ROLES DE PAREJA

Para que una pareja consiga una relación satisfactoria para cada uno de los miembros que la componen, hace falta entender algunos requisitos imprescindibles, que aunque son evidentes a veces no se consideran o se olvidan, entonces comienza el principio del fin.

Primeramente cada pareja, como cada persona es diferente y la forma como viven la relación, depende de las particularidades de cada uno. Por otro lado, hay que considerar que todas las personas desempeñamos determinados roles, que vamos asumiendo en función de nuestras experiencias en nuestras relaciones sociales.

La rigidez en nuestro rol, afecta directamente a la relación, puede incluso destruirla ya que la otra parte nuestra, no puede poner en juego su potencial. Por ejemplo cuando una persona asume en su relación el rol de “débil” en la relación, “obligará” a la otra persona con la que relaciona a adoptar un rol de “fuerte” y éste. seguramente encontrará dificultad para mostrar su debilidad, se callará para no preocupar al otro, como consecuencia se sentirá solo/a. Esta rigidez impide que que consolide la relación y se cree un vínculo sólido. Es necesario por tanto, que ambos puedan mostrar su debilidad y su fuerza, que sean los dos protector y protegido, que cada uno pueda dejarse caer o mostrar su fuerza sin sentirse amenazado.

Las medias naranjas, asumen roles rígidos y soportan un alto coste emocional, esto ocurre porque no tienen conciencia de si mismos y descargan sus inseguridades y sus temores en el otro. Para que una pareja crezca sana y disfrute de la felicidad de su unión, cada uno tiene que ser SI MISMO y cuidar la relación entre los dos.

Cuando uno puede ser quién es, quién necesita ser y quién sueña ser, se compromete consigo mismo y en la relación porque se siente libre, aceptado y querido solo por ser quién es.

Al contrario, cuando no puede manifestarse, ni expresar sus sentimientos, ni actuar según sus criterios por temor al enfado o a represalias, cada vez se aleja más y bien finalmente se rompe el vínculo o entra en una espiral de angustia que puede incluso derivar en procesos depresivos.

Cuando asumimos un rol disfuncional, ponemos la responsabilidad de nuestro bienestar bien otra persona. Nos acercamos y elegimos nuestra pareja desde nuestras carencias personales, buscando que el otro “nos haga sentir bien”, por supuesto le culparemos si no conseguimos sentirnos felices.

REVISA: CUANDO TE SIENTES INFELIZ EN TU RELACIÓN,

¿DÓNDE PONES LA RESPONSABILIDAD?

Autor entrada: Maria Guerrero

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