LA NIÑA QUE NO QUERÍA CRECER

Un día soleado y maravilloso, nació una niña muy menudida, parecía una muñeca y todos estaban encantados con ella, era preciosa.
Al cabo del tiempo, desarrolló una gracia especial, era divertida, juguetona y alegre. Su familia estaba encantada de ternerla en casa, era el juguete, la muñequita de la casa.
Pasaron los años y como es normal, fue creciendo, su alegría se fue perdiendo por la rincones porque en su casa comenzaron a aparecer los problemas y cuando los problemas entran por la puerta, la alegría se va por la ventana. En la adolescencia, no entendía lo que ocurría y entró en depresión y luchó, luchó mucho y durante mucho tiempo.
Más adelante sus padres se fueron al cielo y se quedó con dos hermanas estupendas, que tenían mucho genio y dejó de ser la niña pequeña aunque mantenía el empeño por no abandonar la niñez que ya se prolongaba en el tiempo. Muchas pérdidas, mucho dolor.
La niña se fue haciendo mujer a empujones, se tuvo que independizar y luchar mucho para agarrar su vida. Se ayudó con la terapia, acudió a sus terapeutas, Ricardo y María, dos personas estupendas y unos grandes profesinales, a los que les está agradecida.

Hoy es una mujer, una mujer hecha y derecha porque superó la dificultad, aún está en ello y consiguió adaptarse a una vida nueva estando sola.

Ahora es una mujer más feliz con su vida y su independencia.
HOY TIENE LA VIDA EN SUS MANOS.

Autor entrada: Maria Guerrero