LA DEPENDENCIA EMOCIONAL II

Cuando estamos metidos en relaciones desde la dependencia, dejamos de ser nosotros, nos olvidamos que sentimos, que pensamos, que queremos y mucho más olvidadas quedan
nuestras necesidades.

Pensamos que si damos más, conseguiremos más. La verdad es que eso nunca ocurre, por eso continuamos empeñándonos poniendo toda nuestra alma en ese dar, con el resultado de un fuerte dolor de espalda.
Mi amor lo conseguirá,
se que lograré que cambies
que te acerques más a mi
que me quieras,
me respetes y me aceptes
sin límites ni fronteras.
Mi amor lo conseguirá
por eso te lo doy todo,
por eso tan solo quiero
lo que tú quieras,
se que entonces me amarás
como quiero que me quieras.
Eso pensaba y creía
mi amor lo conseguirá
y la espera tras los años
dejó mi espalda encorbada,
solo me aportó cansancio.
nunca, nunca me sirvió de nada.
Menos mal que me di cuenta
mi amor no lo conseguirá,
nada puedo hacer con lo que sientes,
con lo que haces o pienses,
solo puedo hacer mi parte
y respetar lo que quieres.
Respetar no significa
que me calle o que me quede,
tú eres dueño de lo tuyo
y por tanto el que decides,
yo me guío por lo mio
y elijo que me conviene.
MG

Autor entrada: Maria Guerrero