EMOCIONES POSITIVAS Y NEGATIVAS

A día de hoy, emociones positivas y negativas, se
consideran diferentes  por las
consecuencias que tienen para la persona, incluso la localización neurológica
de las mismas es distinta, es decir, no podemos hablar de una misma dimensión
con dos polos opuestos (aunque aún existe esta propuesta y el debate sobre la
misma) sino de dos dimensiones independientes. 
Pueden convivir al mismo tiempo
emociones positivas con emociones negativas sin necesidad de que la presencia
de unas impliquen la ausencia de otras.
 Pero tanto las emociones positivas
(alegría, amor, armonía, entusiasmo, cariño, sorpresa, esperanza, etc.) como
las negativas (miedo, tristeza, ira, nerviosismo, frustración, etc.) son
necesarias e importantes para el hombre y no debemos caer en su diferenciación
rígida, pues convivimos a diario con ambos tipos de emociones.
Mientras que una emoción negativa nos alerta de un
posible peligro y nos empuja a actuar de forma urgente para solucionar dicho
peligro, a la vez que reduce las opciones de respuesta; las emociones positivas
dan seguridad y permiten generar y ampliar los recursos o las opciones de
respuesta, modificando las formas de pensar y actuar. Además, ayudan a estar más abiertos
y a tener curiosidad y a explorar el mundo.

Autor entrada: Maria Guerrero

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