HOY DESPERTÉ, DESPIERTA.

Después de varios días nublados,
con lluvia, oscuros, hoy ha salido el sol. Al despertar y ver iluminada mi
habitación, me ha venido un sentimiento de bienestar confortable, cálido, de
alegría íntima, ese tipo de sentimientos de plenitud que son gratis y que no
tengo que hacer nada para ganarlos, solo estar atenta y permitirme sentir. No
me he levantado rápidamente, como suelo hacer, he permanecido quieta,
disfrutando y gozando de ese instante, dejando que los rayos luminosos se
cuelen también dentro de mí a través de los poros de mi piel, de mis sentidos
abiertos a la experiencia y dejándome abrazar por el calorcito que desprenden
en mi interior. Quieta, en reposo, respirando consciente de mi respiración,
serena, quieta, recibiendo el regalo precioso que me trae este día.
¡Qué bueno que hoy me he parado!.
¡Qué bueno que no he dejado pasar este momento sin darme cuenta, sin vivirlo!. ¡Qué
bueno es estar despierta!. 
Me siento agradecida por
permitirme estar presente, con mis sentidos abiertos al contacto con la vida, con
la que fluyo serenamente, fusionada, en armonía.

Autor entrada: Maria Guerrero