REFLEXIÓN

A veces nos llegan cosas inesperadas que nos descolocan de nuestro sitio de “seguridad”, de lo conocido, de la cotidianidad…

 Lo importante es mantenerse como el junco, que por más que el viento lo doble nunca se quiebra.

Nos pulimos en la dificultad porque nos da la oportunidad de decubrir nuestra fuerza, esa fuerza que fluye cuando conectamos con nuestra vulnerabilidad y nos da la posibilidad de sacar de nosotros nuestros sentimientos más auténticos y los recursos que permanecían escondidos en nuestro interior.

Autor entrada: Maria Guerrero

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