PENSAMIENTOS

El agua, el más representativo símbolo de la emoción por su permeabilidad, su movimiento, su fluir constante, su plasticidad, por su serenidad, por su brabura, por su belleza.

La emoción es la moneda de intercambio con el mundo porque se da siempre en intercambio con el otro en permanente cambio, como el agua que fluye y cambia según el curso del cauce.

Si la tierra es lo estático, el agua es lo dinámico, busca su caudal para encontrar su camino, a veces mansa a veces embravecida, como la emoción en constante movimiento que nos auna a todos los seres humanos.

Esa emoción que constituye nuestra gran riqueza, lo más preciado que tenemos. Nuestro mundo emocional es el regalo por excelencia de la vida a cada uno de nosotros porque es lo que nos conecta y hace sensibilizados y solidarios.

La cabeza piensa y es necesario el pensamiento, la emoción solo sabe sentir y es verdad que hay emociones que la cabeza no entiende y pensamientos que nos alejan nuestra emoción porque hablan lenguajes distintos.

Como el agua fluye libre por su cauce, dejemos nuestra emoción fluir para entrar en el contacto con quienes somos y a través de nuestra verdad entrar en contacto con el amor que nos auna a todos los seres humanos.

Autor entrada: Maria Guerrero