SOLO, DAME TU MANO

Si me ves llorar, solo dame tu mano,
no me llenes de palabras vacías, porque no puedo escucharlas,
no me digas lo que he de hacer o cómo tengo que hacerlo, solo dame tu mano amiga y con el baile de tus manos en las mías dime que estás conmigo,
como tú sabes, como tú puedes,
sin reproches, sin exigencias inútiles porque no puedo responder.

Si me vez necesitada, dame tu mano, ¡tu mano!, solo en ella encontraré alivio, consuelo, calor y esperanza.

Si ves que me caigo, dame tu mano y ayudame a levantarme sin pedirme explicaciones de por qué caí, solo dame tu mano para que sea mi soporte, me levante y comience de nuevo.

Y si me ves reír, dame de nuevo tu mano amiga y ríe conmigo para celebrar la vida juntos.

Tu mano,
solo tu mano,
es lo que me vale.

Autor entrada: Maria Guerrero