REFEXIÓN

Hoy es el primer día del resto de tu vida.

Cuando escuché por primera vez esta frase me impactó, un espacio grande se abrió dentro de mi oxigenando mis células y ampliando mi horizonte.

¡El primer día! puedo empezar de nuevo hoy, es lo primero que me vino a la cabeza y me sentí aliviada por tener la posibilidad de dejar atrás el peso de la exigencia, de mis errores, de lo hecho y de lo no hecho, que cargaba en mi espalda.

¡El primer día!, hoy puedo elegir como quiero reaccionar, como quiero comportarme, como quiero ser. Te aseguro que si cada día eliges quien quieres ser, terminas siéndolo.

¡El primer día!, sentí la responsabilidad y la certeza que cada día dependía solo de mi y de lo que eligiera para enfrentarlo.

El primer día del resto de mi vida, comenzó cuando puse conciencia en que ese era mi primer día.

Autor entrada: Maria Guerrero