LA RELACIÓN CON PERSONAS QUE CREEN EN SÍ MISMAS

En presencia de las personas que creen en sí mismas, es probable que nos sintamos:
Cómodos. Porque suelen estar relajados y nos hacen sentir que podemos ser nosotros mismos, aceptándonos y valorándonos por quien somos.
Seguros. Porque no utilizan estrategias intimidatorios para sentirse dueños de la situación. Nuestra sensación de seguridad aumenta porque conocemos nuestra postura frente a ellos, sin sentirnos juzgados ni manipulados. Sabemos que asumirán el mando y defenderán firmemente los derechos de los demás en situaciones injustas o abusivas.

Valorados. Pues tienden a mostrar su aprecio por los logros, esfuerzos y capacidad de los demás. No nos exigen que seamos como ellos y manifiestan su aprecio por nuestros valores y opiniones, aunque sean distintos a los suyos. Como son conscientes de sus propias limitaciones y las aceptan, no esperan que seamos perfectos, así pues, nos sentimos apreciados y queridos incondicionalmente.

Estimulados. Pues son modelos inspiradores y brillantes. Su energía y entusiasmo son muy contagiosos, por lo que su compañía despierta en nosotros capacidades que incluso no sabíamos que poseíamos.

En su presencia sentimos cómo crecen nuestro valor y nuestra motivación y cómo se enciende y alimenta nuestra autoestima.

Autor entrada: Maria Guerrero