LA EXISTENCIA ES PASAJERA

     
Nuestra
existencia es pasajera y corta, nada es permanente ni absoluto ni sólido ni
duradero, por eso tenemos que aprender a vivir en cada momento, volver la
atención hacia dentro, cuestionar los hábitos por los que nos conducimos y liberarnos de las ataduras por las que nos mantenemos atrapados.
 
 Es necesario volver la mirada hacia dentro para aprender a vernos
con una nueva comprensión de nosotros, de los demás y del mundo que nos rodea, comprendiendo y comprendiéndonos un poco mas, ampliando nuestra visión de la vida  y profundizando en ese quién soy que aún permanece oculto.
 
 De esta
manera podemos disfrutar de todo lo que esta a nuestro alrededor, de todo lo
que se nos ofrece o se nos da.
 
 Vivimos en este momento y en este mundo concreto que es pasajero, en el aquí y el ahora que es tan intenso como efímero por lo que invita a vivir sin aferrarnos a nada en particular ni a las cosas ni a las ideas ni a las personas.

 Vivir sin apego, aceptando en todo momento que nada es permanente  podemos llegar a entender la libertad, el
respeto, y dejar salir a la persona que realmente somos, integrada por amor,
alegría, luz y esa esencia divina y mágica de la que estamos todos hechos.

 

Autor entrada: Maria Guerrero