LA CARA OCULTA DE LA NAVIDAD

NOTA DE PRENSA

23
de diciembre de 2014
EL TELEFONO DE LA ESPERANZA 
TE ESCUCHA
POR NAVIDAD
En
las fiestas navideñas y de fin de año se hacen más presentes las ausencias
afectivas
Un 5% de los españoles sufrirá esta Navidad
el ‘síndrome de la silla vacía’
 
Durante
las celebraciones navideñas, 1.928 voluntarios del Teléfono de la Esperanza
atenderán las 24 horas del día las llamadas de personas en situación de crisis
o soledad

Las
celebraciones navideñas van acompañadas de un sinfín de emociones. Son fiestas que potencian la alegría, pero
también la soledad y la tristeza
. Muchas personas experimentan una gran disonancia entre lo que nos trasmiten los
estímulos exteriores
(festejos, reuniones familiares, cenas de empresa, compras,
regalos, etc.), que de alguna manera nos dicen que debemos estar alegres, y las emociones internas, que le conducen a la melancolía y la nostalgia. Es en esta época, de cenas familiares
y fiestas, cuando más presentes de hacen las ausencias. Nunca se está preparado
para la muerte de un ser querido. Sobre
todo la primera Navidad tras una pérdida afectiva, es frecuente que una
catarata de emociones se desencadene
con la visión de una silla vacía.
Se estima que un 5% de la población española está
atravesando en estos momentos un proceso de duelo por una pérdida afectiva
reciente y que estas fiestas navideñas serán las primeras tras ese
fallecimiento
.
El duelo, en sí mismo, no es una patología, sino que supone un proceso de
adaptación a la nueva situación. Sin embargo, algunas veces el proceso de duelo
no cursa de manera sana. De hecho, una
de cada seis personas que pierde a un ser querido desarrolla una depresión al
año siguiente
, según un estudio de la Sociedad Española de Médicos de
Atención Primaria.
El
llanto, la rabia o la melancolía forman parte del proceso de curación de las
heridas, y son normales. El problema surge cuando estas emociones internas entran
en conflicto con el ambiente festivo propio de las celebraciones navideñas y de
fin de año. Esto es lo que los psicólogos y terapeutas conocen como “síndrome
de la silla vacía”.
En el
pasado, cuando era más habitual un modelo familiar extensivo, la familia
realizaba una función amortiguadora frente a los “golpes de la vida” y de
contención de las crisis vitales. Sin embargo, en la actualidad, en muchos
casos, el individuo en crisis se siente muy solo.
En estas
situaciones, lo más recomendable es evitar
el abuso de fármacos, ansiolíticos y antidepresivos
. El duelo es un proceso
natural que necesita su tiempo. En ningún caso es sano anestesiar los
sentimientos. Por el contrario, lo más positivo es exteriorizar las emociones y
compartirlas.
Para
todo aquel que no tenga con quien compartirlas os recordamos que, durante todas las fiestas navideñas, el
Teléfono de la Esperanza mantiene su servicio de orientación telefónica para
personas en situación de crisis emocional o soledad
. Desde nuestros Centros
en 30 provincias en España, 1.928 voluntarios y voluntarias atenderán las
llamadas de este servicio, que funciona las 24 horas día, todos los días, incluidos Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y
Reyes
. Estos voluntarios están especializados en la escucha activa y
formados para activar las capacidades de las personas en crisis. Si te
encuentras sólo no dudes en llamarlos.
Si un día…
Si un día siente ganas de
llorar…. Llámame.
No prometo hacerte reír,
pero puedo llorar contigo.
Si un día quieres huir…Llámame.
No detendré tu huida,
pero puedo ir contigo.
Si un día no quieres escuchar
A nadie…Llámame.
Prometo estar ahí contigo,
prometo permanecer quieto.
Pero si un día me llamas
y no encuentras respuesta.
Ven a verme,
ese día te necesito

Autor entrada: MariaGuerrero